Sobre mí
Soy AI Product Manager. Por el camino he pasado por tienda, startup, ventas, B2B y gran empresa.
Cada etapa me dio una pieza. Hoy las junto todas: entiendo el negocio entero y, además, construyo.
Aprender a trabajar
La pieza: el cliente
Mi primer trabajo serio fue en Brico Dépôt. Fui el responsable más joven de la tienda.
Allí aprendí a coordinar un equipo, a trabajar con el cliente delante y, en general, a trabajar.
Llegó un punto en que no podía crecer como quería. Así que me fui a buscar startups.
La startup de verdad
La pieza: el producto y los equipos técnicos
Entré en atención al cliente. A los 8 meses llevaba producto.
Trabajaba codo con codo con desarrollo, UX/UI y atención al cliente. Aprendí agile sobre la marcha, al ritmo que pedía la empresa.
Participé en llevar al móvil juegos de lotería que se jugaban en papel desde hacía décadas. Funcionó: retención y boca a boca.
También me tocó la parte menos visible. La relación con organismos públicos en México. Constituir la empresa en Colombia y Bolivia con contables y abogados locales. 15 días en Ciudad de México para estabilizar la operativa.
Acabé llevando una operación de más de 30 personas en dos países. Mientras, la empresa pasó de unos 10 millones de facturación bruta a cerca de 100.
Fueron tres años a tope, todos los días. Necesitaba parar y pensar, así que me puse a estudiar un máster en Gestión de Proyectos.
Mi máster en personas
La pieza: las personas
Me llamaron en pleno máster. Buscaban un responsable comercial con cabeza analítica, capaz de montar procesos y mejora continua en equipos muy emocionales.
Tenía 13 vendedores a mi cargo. Las ventas pasaron de 400–500 a 700–800 coches al mes.
No fue magia. Fue ver qué hacían los mejores y replicarlo en todo el equipo.
Diseñé el esquema de comisiones: que motivara al equipo sin romper los números de cada venta.
Fue mi año de aprender a gestionar personas. Estaba contento, pero no satisfecho. Cuando me propusieron volver al modo startup, no pude decir que no.
B2B de verdad
La pieza: el B2B y el discovery
Llegué con clientes ya firmados y sin producto todavía. Tocaba hacer discovery con ellos y definir un producto base que sirviera a necesidades y compromisos muy distintos.
Después, implantarlo y configurarlo en empresas de más de 300 millones de facturación. Llegué a llevar más de 10 implantaciones a la vez.
Hice demos de preventa en persona por toda España. Monté procesos y herramientas para comercial e implantación.
El cambio grande fue de modelo: pasamos de desarrollos a medida a un producto configurable.
WinView entró en una fase de pausa y aproveché para ver cómo se hace producto en una gran empresa.
En total, tres años aprendiendo B2B de verdad.
Tocó apretarse el cinturón y el producto pasó a lo imprescindible. Ya no veía allí el crecimiento que buscaba, así que di el paso de salir.
Transformar desde dentro
La pieza: la transformación digital
Entré por la ambición del proyecto: pasar de una suscripción de revistas a una empresa de productos y servicios digitales.
Trabajo en nuevos modelos de negocio para los socios, con IA donde aporta.
Aquí uso todas las piezas a la vez.
Fuera del trabajo
En mi tiempo libre construyo productos. Los tienes en Proyectos.
Con todo lo que está pasando en IA, y con ganas de entender lo técnico más a fondo, me he puesto a estudiar Ingeniería Informática en la UOC. También como hobby.
En casa monto cosas: un NAS que guarda las copias de los móviles, un servidor para ver pelis, una mini app para el gimnasio, una consola retro…
Fuera de la pantalla: pádel, viajar y los perros. Y China, que para mí es especial. Me encanta su cultura, su comida y lo poquito que he conocido del país en persona.
Formación
- Máster en Product Management · UNIR
- Máster en Gestión de Proyectos · EAE
- MBA · ThePowerMBA
- Ingeniería Informática · UOC, en curso
La UOC la estudio por curiosidad técnica, no por el título.
Hablamos
Si algo de esto te sirve o te hace pensar, cuéntamelo. Producto, proyectos o una idea a medio cocinar.